Punta del este es una de las playas más exclusivas de Sudamérica, no tanto porque sean hermosas, sino porque todo el ambiente de la ciudad y la gente que va es de lujo. Es casi imposible ir allí con poco dinero, pero se puede lograr. Incluso realizando excursiones, como por ejemplo la de la Isla Gorriti.
No la dejen para un día feo de playa, ya que es ideal ir en un lindo día, porque se la disfruta más, e incluso se puede hacer allí un rato de playa, en la famosa Playa de Caras, la más exclusiva de todas.
Pero lo más interesante de la isla es su paisaje y sus ruinas coloniales.
La excursión no dura más que algunas horas, dependiendo de qué quieran hacer allí. Yo fui con intención de paseo, así que le di la vuelta completa a la isla, y la crucé por el medio también. Y es que tan sólo tiene dos kilómetros de largo y uno de ancho.
Conviene que la salida sea después de almorzar, ya que si uno quiere pasear tranquilo, así tendrá tres horas para recorrer y ver todo lo que hay para ver, e incluso quedarse un poco en la playa. Es que las últimas lanchas salen a las 6 de la tarde hacia la costa, y no se permite quedarse a dormir allí.
Todavía se pueden ver algunas palmeras originarias, pero un incendio arrasó con casi toda la vegetación originaria. Pero fue reforestada con pinos, eucaliptos y tamariscos. Los bosquecitos son impagables, hermosos, uno siente la paz allí bajo la copa de los altos pinos.
Pero también tienen muchos vestigios arqueológicos para visitar, como las baterías que alguna vez sirvieron para luchar contra la invasión inglesa de 1806, y también hay dos posos coloniales. Imperdible si van a Punta del Este.
